fbpx

¿Por qué usamos el calendario energético lunar?

En Feng Shui no hablamos de 4 estaciones sino de 8 momentos energéticos a lo largo de un año, cuya rueda no empieza el 1 de enero sino en una fecha cambiante que al mismo tiempo marca el inicio de la Primavera (entre finales de enero e inicio de febrero).

Puede parecer un poco chocante para nuestra mente occidental hablar de Año Nuevo y Primavera en un mismo día, pero así es. El calendario que se utiliza en Feng Shui se rige por las fases lunares, y lleva utilizándose durante miles de años en la cultura china para conectar nuestros ciclos internos con la naturaleza. Somos parte de ella, así que observar sus ritmos significa aprender sobre los nuestros.

Como decía más arriba, el calendario energético lunar empieza entre finales de enero y principios de febrero, coincidiendo con el Año Nuevo chino o Fiesta de la Primavera. Algunas fases no son estaciones en si, sino transiciones entre una fase y otra. Y en cada uno de estos 8 momentos energéticos que se dan a lo largo de un año, uno sobresale, está más presente, más disponible.

También en nosotres, están presente un par de estas 8 fuerzas, más que el resto. Todas forman parte de nuestra totalidad, aunque tendemos a expresar más claramente dos, lo que se conoce como kuas personales.

¿Cómo te sientes cuando paseas por el bosque, la playa o el monte? Seguro que te transmite bienestar, recarga de energía, serenidad…

En la naturaleza predominan esas 8 fuerzas o agentes que crean un equilibrio perfecto de forma espontánea, los cuales surgen de los 5 elementos básicos de la naturaleza: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua.

Cada uno de estos 8 agentes nutre a otro creando una rueda de generación energética, que si está equilibrada crea plenitud. También se controlan entre sí, creando un “campo de fuerza” que se compensa constantemente, de forma que ninguno de estos elementos destaque sobre otro. Todo ecosistema tiene un equilibrio de fuerzas energéticas. Todo ecosistema que no esté alterado de forma artificial, claro.

Entonces, si el inicio de la primavera se da como muy tarde en febrero, la primavera plena llega a primeros de marzo, el verano en mayo, el inicio del otoño se da en agosto y entramos en invierno entre octubre y noviembre. Volviendo a reactivarnos después del letargo invernal hacia finales de enero.

Este reparto de las estaciones está mucho más conectado con nuestros ritmos, con las pulsaciones de nuestros meridianos, con nuestro ciclo menstrual, con nuestro sentir emocional y necesidades de expansión o contracción. Pone el foco en las trasiciones entre una fase y otra, y no tanto en la plenitud de cada una de las estaciones, como nos tiene acostumbrados el calendario gregoriano.

Recuperar la observación de estos patrones y dar presencia a cada una de estas fuerzas en nuestros hogares nos ayuda a restablecer el equilibrio de los espacios arquitectónicos, artificialmente aislados de los ciclos naturales, devolviendo el equilibrio a nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra vida. De eso trata el Feng Shui.

 

¿Te ha gustado? Comparte en tus redes.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies