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3 mitos del Feng Shui que no son lo que parece

Seguro que has oído hablar de alguno de estos mitos, te invito a descubrir qué se esconde detrás de cada uno de ellos.
 
1. DORMIR HACIA EL NORTE

Este es un mito muy extendido, y demasiado general para aplicarlo en todos los casos. Efectivamente dormir con la cabeza orientada hacia el norte es positivo si nuestra energía se nutre especialmente del elemento relacionado con esta dirección cardinal (es decir el elemento Agua). Según nuestra fecha de nacimiento podemos detectar cuál es nuestra energía predominante y qué dirección es más favorable para un buen descanso.
Además de tu Kua personal, hay que tener en cuenta la distribución de tu dormitorio para crear un espacio equilibrado y armónico en el que dormir. Colocar la cama con el cabezal hacia el norte sin tener en cuenta puertas, ventanas, y demás elementos arquitectónicos no siempre resultará positivo. El norte desde luego no es una dirección de descanso para todes.
 
2. LA TAPA DEL INODORO

Muchas escuelas de Feng Shui coinciden en la importancia de bajar la tapa del inodoro, porque según dicen el dinero se escapa por allí. Si este argumento no te convence te diré que una razón por la que se recomienda no dejar la tapa subida es por la existencia de un gas radiactivo llamado gas radón, generado en el subsuelo de forma natural y que puede subir hacia el interior de las casas, por grietas de las paredes o tuberías e inodoros sin tapar. Este es un gas pesado que se mantiene a pocos centímetros del suelo, y se acumula en rincones, detrás y debajo de los muebles, especialmente en habitaciones que no gozan de una ventilación profunda diaria.
 
3. EL PELIGRO DE LAS GEOPATÍAS
De entrada el nombre “geopatía” significa enfermedad de la Tierra, y deberíamos reconsiderar su uso, pues la Tierra no nos puede enfermar como tal. En todo caso podríamos hablar de “alteración perturbadora” que puede afectar a nuestro equilibrio energético o nuestra salud. En general se confunde el concepto de “geopatía” con un “cruce de líneas telúricas” o con una “vía de agua subterránea” debajo de nuestra cama. Esta vuelve a ser una visión demasiado general para aplicar en todos los casos. 
 
Las líneas telúricas forman parte de un entramado energético a lo largo de todo el planeta, y por tanto, en el que vivimos desde siempre. Nuestro sistema energético está preparado para movernos entre estas líneas sutiles. Y el punto en que se cruzan éstas son, de hecho, puntos energéticos de gran actividad que pueden afectarnos negativamente, impidiéndonos el descanso, pero también positivamente, dándonos una dosis extra de empuje para llevar a cabo un proyecto, por ejemplo. Además esta trama energética no es inamovible, fluctúa constantemente, por tanto la solución no siempre radica en mover un poco la cama, a derecha o a izquierda. 
 

 
Respecto a las vías de agua subterránea, deberíamos empezar reconociendo el AGUA como dadora de Vida, sin ella no existiría la vida en este planeta; sin ir más lejos, nuestro organismo contiene un 70% de agua apróximadamente. Entonces, ¿puede ser tan nociva para nuestra salud? La respuesta es NO. 
 
Eso dependerá de la velocidad de esta vía de agua que cruza nuestro hogar, la profundidad a la que lo hace, qué tipo de agua es (si surge de un manantial o llega a nosotros después de cruzar toda una ciudad- con lo que la contaminación de la misma puede generar en esta vía de agua-), y la calidad energética que la acompaña a nivel del subsuelo. Teniendo en cuenta todo ello podremos determinar si el agua que cruza nuestro dormitorio es o no alteradora de nuestro descanso y nuestra salud. 
 
 
El Feng Shui tiene miles de años, es normal que a lo largo del tiempo y debido al uso que se hizo de él, se haya ido tergiversando y se hayan ido sumando un reguero de supersticiones, mitos y creencias falsas a su alrededor. Parte de mi misión en esta vida es deshojar todo lo añadido, lo sobrante y lo limitante, para que el Feng Shui vuelva a ser la herramienta empoderante que era en su inicio. Libre de miedo, libre de límites, libre de artificialidad, libre de control. Ésta es mi gotita de agua en este vasto océano que es nuestro planeta. 
 
¿Cómo saber si algún precepto es un mito o es real? Observa la naturaleza. En ella están todas las respuestas. 

 

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